Miguel Hernandez

Aus Jens Rusch
Wechseln zu: Navigation, Suche
Hernandez11.jpg
Radierung / Aquatinta 30 x 35 cm Preis 200.- Euro

Galerie / Illustrationen und Radierungen

Während seines Studiums im spanischen Altea hatte Jens Rusch eine folgenreiche Begegnung mit Raffael Alberti, aus dem sich eine Sympathie entwickelte. Man begegnete sich mehrere Male in Altea. Alberti war Weggefährte von Miguel Hernandez, der unter Franco zu Tode gefoltert worden war. Die inhaltsschweren, surrealen Gedichte von Miguel Hernandez wurden zu seinem wichtigen literarischen Orientierungspunkt und aus den Übersetzungen, die Jens Rusch teilweise selbst anfertigte, entstanden eine Reihe von Radierungen und Zeichnungen. Später fertigte ein Schüler von Rusch, der Alteaner Künstler Juan Ramon Durá ein Mappenwerk zu den Poemas von Hernandez an. Durch ihn lernte Rusch die Enkelin von Hernandez in Orihuela kennen.

Bajo su piel

"Bajo su piel las furias refugiadas"

"Bajo su piel las furias refugiadas" ist eine Illustration zu einem Gedicht von Miguel Hernandez, welches Jens Rusch für den Bildband "Suspiria de profundis" ins Deutsche übersetzte: <poem>

Stille aus traurigem und wohlklingendem Metall
Schwerter versammeln sich mit Lieben
im Finale zerstörerischer Knochen,
in den vulkanischen Regionen des Stieres.
Eine Feuchte weiblichen Goldes,
die er witterte, trug ein Schimmern in sein Blut
und versteckte einen Brunftschrei zwischen den Blumen
orkanartig, mit stürmischem Weinen.
Mit verliebten, heißen Hornstößen
die reifen Kleeäcker bedeckend
mit dem Schmerz von tausend Verliebten.
Unter seiner Haut die Zuflucht suchenden Rasereien
sind die Neugeburt seiner Hörner,
Gedanken hochaufgerichteten Todes.
Miguel Hernandez

Traduccion al aleman de J.R. </poem>

Videos

"Sentado sobre los muertos" Radierung und Aquatinta 1981
SENTADO SOBRE LOS MUERTOS
Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo sostiene.
Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.
Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.
Si yo salí de la tierra,
si yo he nacido de un vientre
desdichado y con pobreza,
no fue sino para hacerme
ruiseñor de las desdichas,
eco de la mala suerte,
y cantar y repetir
a quien escucharme debe
cuanto a penas, cuanto a pobres,
cuanto a tierra se refiere.
Ayer amaneció el pueblo
desnudo y sin qué comer,
y el día de hoy amanece
justamente aborrascado
y sangriento justamente.
En su mano los fusiles
leones quieren volverse:
para acabar con las fieras
que lo han sido tantas veces.
Aunque le faltan las armas,
pueblo de cien mil poderes,
no desfallezcan tus huesos,
castiga a quien te malhiere
mientras que te queden puños,
uñas, saliva, y te queden
corazón, entrañas, tripas,
cosas de varón y dientes.
Bravo como el viento bravo,
leve como el aire leve,
asesina al que asesina,
aborrece al que aborrece
la paz de tu corazón
y el vientre de tus mujeres.
No te hieran por la espalda,
vive cara a cara y muere
con el pecho ante las balas,
ancho como las paredes.
Canto con la voz de luto,
pueblo de mí, por tus héroes:
tus ansias como las mías,
tus desventuras que tienen
del mismo metal el llanto,
las penas del mismo temple,
y de la misma madera
tu pensamiento y mi frente,
tu corazón y mi sangre,
tu dolor y mis laureles.
Antemuro de la nada
esta vida me parece.
Aquí estoy para vivir
mientras el alma me suene,
y aquí estoy para morir,
cuando la hora me llegue,
en los veneros del pueblo
desde ahora y desde siempre.
Varios tragos es la vida
y un solo trago es la muerte.



Canción de soldados (o Dicen que la patria es)

Dicen que la patria es un fusil y una bandera mi patria son mis hermanos que están labrando la tierra.

Mi patria son mis hermanos que están labrando la tierra mientras aquí nos enseñan cómo se mata en la guerra.

Ay, que yo no tiro, que no ay, que yo no tiro, que no ay, que yo no tiro contra mis hermanos. Ay, que yo tirara, que sí, ay, que yo tirara, que sí contra los que ahogan al pueblo en sus manos.

Nos preparan a la lucha en contra de los obreros mal rayo me parta a mí si ataco a mis compañeros.

La guerra que tanto temen no viene del extranjero son huelgas igual que aquellas que ganaron los mineros.

Si mi hermano se levanta estando yo en el cuartel tomo el fusil y la manta y me echo al monte con él.

Oficiales, oficiales, tenéis mucha valentía veremos si sois valientes cuando llegue vuestro día.

Links

Miguel Hernandez myspace-Seite von Jens Rusch, mit Musik von Juan Manuel Serrat.